Verdad. Solía ser entendido como algo determinado, inmutable, no negociable, inconmovible, cognoscible, constante, absoluto, con autoridad y universal. Tenía “bordes definidos” y “parámetros fijos.” Pero esa verdad ya no está “a ritmo” con la actual creciente cultura post-moderna. Así que la “verdad” ha sido reconstruida para ser flexible y complaciente. La verdad es ahora considerada relativa y subjetiva, haciendo de los deseos personales y preferencias la única autoridad.
Aunque el hombre puede redefinir su propia verdad, todavía hay una Verdad, absoluta, con autoridad, inmutable, construida por Dios, definida por Dios. En medio del deterioro de la comprensión de la verdad y un rechazo arrogante de una palabra autoritativa, la Iglesia debe permanecer firme, proclamando valientemente la autoridad absoluta de la Verdad encontrada en la Palabra inmutable de Dios. Debemos transmitir a la siguiente generación, a través de la enseñanza de la sana doctrina, por el poder del Espíritu Santo, una actitud de humilde sumisión a la Palabra, que se deriva de una relación de amor y respeto por el único Dios verdadero, el glorioso, siempre sabio, amoroso, Autor de la Verdad.
Si queremos que la próxima generación conozca y aprecie el valor infinito de Dios y la sabiduría de sus caminos, no podemos permanecer en silencio. Debemos aferrarnos a la Palabra de Verdad. Este es el enfoque de la Conferencia de Niños Deseando Dios del 2011.Únete a nosotros mientras que John Piper y otros oradores y líderes de talleres ofrecerán ayuda práctica y apoyo para padres, maestros, líderes y todos los que están involucrados en el ministerio de los niños y los jóvenes. Habrá más detalles aquí en los próximos meses.